Los equipos de emergencias de Hong Kong han trabajado toda la noche sin descanso en el gran complejo de viviendas públicas Wang Fuk Court, donde el incendio que comenzó el miércoles por la tarde (hora local), de una violencia excepcional, ha dejado al menos 65 muertos, 280 desaparecidos y cientos de personas que se han quedado sin casa. La antigua colonia británica y hoy territorio autónomo de China afronta una de sus peores tragedias en décadas. Unas 70 personas están hospitalizadas, 15 de ellas en estado crítico y 28 en estado grave; y cerca de 900 residentes se encuentran acogidos en refugios temporales, según fuentes policiales citadas por el diario South China Morning Post (SCMP). Más de 24 horas después de que se iniciara el incendio proseguían las labores de rescate y extinción, aunque el jefe del Gobierno hongkonés, John Lee, ha afirmado sobre las 19.00 de este jueves, hora local (las 13.00 en la España peninsular), que el fuego estaba ya “bajo control”.Los bomberos recibieron la alerta de incendio en un edificio de la urbanización a las 14.51 (las 7.51 en la España peninsular) del miércoles, pero el fuego se propagó con una rapidez devastadora a través de siete de los ocho bloques del conjunto residencial en cuestión de minutos.Más informaciónHaylee, una estudiante universitaria de 19 años y residente de Wang Fuk Court, estaba en clase cuando comenzó el incendio. Relata brevemente a EL PAÍS que, según ha conocido por las noticias, su abuela está a salvo, pero su madre continúa desaparecida.La urbanización se encontraba en plena renovación y rodeada de andamios de bambú. Esas estructuras exteriores facilitaron que las llamas ascendieran con rapidez por las fachadas. La policía ha abierto una investigación penal y ha detenido a tres personas, informa el rotativo hongkonés SCMP: dos directores y un consultor de la empresa encargada de las obras. Se les acusa de negligencia grave por utilizar supuestamente materiales no homologados en las redes de andamiaje y por sellar ventanas con poliestireno, una práctica prohibida que pudo convertir las fachadas en el conducto perfecto para la propagación de las llamas. Personal de rescate retira uno de los cuerpos de los fallecidos por el incendio en el complejo residencial Wang Fuk Court de Hong Kong, este jueves.Chan Long Hei (AP)Esta hipótesis se ha visto reforzada por el descubrimiento en el único bloque que no resultó gravemente afectado de que, en cada planta, las ventanas del vestíbulo de los ascensores estaban selladas con poliestireno, un material altamente inflamable que supuestamente actuó como acelerante y avivó el fuego por los pasillos, incluso permitiendo que alcanzara el interior de las viviendas. Las autoridades investigan ahora si esa práctica estaba extendida en toda la obra de renovación y si pudo tener un papel determinante en la rápida expansión del incendio en las otras torres. Por su parte, la Comisión Independiente contra la Corrupción de Hong Kong (ICAC) también abrirá una investigación penal sobre las obras de renovación de la urbanización. En un comunicado, la comisión ha señalado que ha creado un grupo especial para investigar si las obras de mantenimiento pudieron implicar prácticas “corruptas” o decisiones que contribuyeran a la rápida propagación de las llamas.El Departamento de Trabajo ha informado igualmente este jueves de que había realizado inspecciones en Wang Fuk Court en 16 ocasiones desde julio del año pasado, la más reciente el 20 de noviembre. Las revisiones incluían comprobar que las redes de los andamios cumplieran las normativas de seguridad y, hace menos de una semana, el departamento recordó al contratista la necesidad de aplicar medidas adecuadas de protección contra incendios. El organismo añade que detectó condiciones inseguras para trabajar en altura, por las que emitió tres advertencias, según recoge SCMP.Este jueves, al amanecer, los bomberos habían logrado controlar las llamas en cuatro de los siete bloques afectados, pero las operaciones de rescate seguían a pleno rendimiento y los equipos continuaban localizando víctimas entre andamios colapsados, escaleras ennegrecidas y pisos calcinados.El incendio, inicialmente clasificado como emergencia tipo 1, ascendió en apenas 30 minutos al nivel 4, y alcanzó el máximo, el nivel 5, a las 18.22 del miércoles. Era la primera vez en 17 años que se producía un incendio de esta gravedad en territorio hongkonés. Las imágenes difundidas por medios locales muestran tramos enteros del andamiaje de bambú envueltos en llamas, con secciones de la malla verde protectora desprendiéndose y cayendo ardiendo a la calle.El complejo Wang Fuk Court, ubicado en el distrito de Tai Po (muy cercano a la frontera con la parte continental de China), está compuesto por ocho torres de 31 pisos que albergan casi 2.000 viviendas en su interior. Se calcula que allí residen alrededor de 4.600 vecinos en unos apartamentos que, de media, oscilan entre 37 y 46 metros cuadrados.Según los datos censales de 2021, más de un tercio de los residentes tiene 65 años o más, y entre una cuarta parte y un tercio se sitúa en la franja de 40 a 64 años. El grupo de edificios forma parte del programa de vivienda subvencionada del Gobierno y está ocupado desde 1983, según las agencias de bienes raíces.El jefe del Gobierno, John Lee, ha anunciado este jueves que su Gabinete creará un fondo de 300 millones de dólares hongkoneses (33 millones de euros) para ayudar a los afectados.Columnas de humo se elevan desde el complejo residencial afectado por el fuego.LEUNG MAN HEI (EFE)

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